Nos pidió que hicieramos una obra de teatro.
Preparamos la historia del hijo Prodigo.
Vinieron unos 50 sordos a ver el teatro.
Después Miguel Roldán tuvo unas palabras, hablando del amor de Dios y el plan de Salvación.
Estuvimos 3 meses preparando la actividad y también fue de mucha bendición.